Pruebas modernas
Lunes, 1 Septiembre 
La primera prueba “moderna” para el embarazo detecta la inhibición del factor de preñez temprana. El EPF se puede detectar en la sangre en las 48 horas siguientes a la fertilización. Sin embargo, las pruebas del EPF son caras y toman mucho tiempo.
La mayor parte de las pruebas químicas buscan la presencia de la subunidad beta de la gonadotropina coriónica humana en la sangre o en la orina. El hCG se puede detectar en la orina o la sangre después de la implantación del producto en la matriz, que ocurre de seis a doce días después de la fertilización.
Los métodos cuantitativos pueden detectar niveles de hCG tan pequeños como 1 mIU/mL, mientras que las puebas de orina requieren de 20 a 100 mIU/mL, dependiendo de la marca. Las pruebas cualitativas de sangre generalmente tienen un umbral de 25 mIU/mL, así que tienen menor sensibilidad que algunas pruebas de orina caseras.
Con ultrasonido obstétrico, el saco gestacional puede algunas veces visualizarse tan temprano como a las cuatro y media semanas de gestación y el “saco de yema” unas cinco semanas después de la gestación.
El embrión puede ser observado y medido a las 5 semanas y media. El latido del corazón puede ser detectado a las 7 semanas de gestación, y en ocasiones se ha observado desde las 6 semanas.
